La Becaria y el Magnate

La Becaria y el Magnate

By Camila Rosales

romance · 2026-04-23

Jimena, una estudiante becada, se siente fuera de lugar en la fiesta de compromiso de Eva, la hija de un magnate hotelero. La tensión aumenta por su conexión secreta con Máximo, el prometido de Eva. El capítulo termina con una advertencia misteriosa que insinúa un cambio radical en la vida de Jimena.

Capítulo 1

El brillo falso de la alta sociedad

El champán burbujeaba en mi garganta, un amargo contraste con el nudo que apretaba mi estómago. A mi alrededor, las risas resonaban huecas, ecos de una opulencia que nunca me había pertenecido. Yo, Jimena Hidalgo, becada en la prestigiosa Universidad Iberoamericana, era una intrusa en este baile de máscaras.

La fiesta de compromiso de Eva Santángel, la hija predilecta del magnate hotelero Ricardo Santángel, era el evento de la temporada en Ciudad de México. Los jardines de la hacienda familiar resplandecían bajo una constelación de luces, mientras camareros impecables servían canapés cubiertos de oro comestible. Un mundo ajeno a mis noches de estudio y mis madrugadas trabajando como camarera.

Eva, radiante en un vestido de Valentino que costaba más que mi alquiler de todo un año, me dedicó una sonrisa gélida al pasar. "Jimena, qué sorpresa verte por aquí. ¿Viniste a admirar las joyas de verdad?", susurró, su voz cargada de veneno. La detestaba. Desde el primer día de clases, Eva había hecho de mi vida un infierno, celosa de mis calificaciones y, lo que era peor, de la atención que me prestaba su prometido, el apuesto y enigmático Máximo de la Riva.

Máximo, con su mirada oscura y su sonrisa ladeada, era el único oasis en este desierto de falsedad. Nos habíamos conocido en la biblioteca, compartiendo apuntes y confidencias robadas entre estanterías repletas de libros. Su inteligencia y su sensibilidad eran un refugio frente a la superficialidad que reinaba en la universidad. Pero él era intocable, prometido a Eva en un matrimonio arreglado que sellaría una alianza empresarial entre dos de las familias más poderosas de México.

Lo vi al otro lado del salón, apoyado contra una columna, observándome con una intensidad que me hizo temblar. Nuestros ojos se encontraron y, por un instante, el tiempo se detuvo. Una chispa eléctrica saltó entre nosotros, un secreto a voces que solo nosotros podíamos escuchar. Justo cuando estaba a punto de acercarme, una mano se posó en su brazo. Era Valeria, su prima, una mujer de belleza exótica y una reputación aún más exótica. Valeria lo arrastró hacia la terraza, donde las sombras parecían devorarlos. Escuché una risita ahogada, y el nudo en mi estómago se apretó aún más. ¿Qué estaba pasando entre ellos? ¿Por qué Máximo parecía tan vulnerable en sus manos? Debía saberlo. No importaba el precio. Me abrí paso entre la multitud, decidida a enfrentarme a la verdad, cuando sentí una mano en mi hombro y una voz ronca susurró en mi oído: "No deberías estar aquí, Jimena. Esta noche, tu vida cambiará para siempre."

Continuar al Capítulo 2