Si te gusta Winnie

Lindsay Mattick
En 1914, Harry Colebourn, un veterinario canadiense que viajaba de camino a Europa para atender a los caballos que peleaban en la Primera Guerra Mundial, no pudo evitar la tentación de comprar una cría de oso que un cazador vendía en una estación de tren. Harry la llamó Winnie en honor a Winnipeg, su ciudad natal, y la llevó consigo a los campo de entrenamiento en Inglaterra. Sin embargo, cuando Harry tenía que parti…














